OLGA VILLENA FRESQUET

  DANZA MOVIMIENTO TERAPIA

Una definición sencilla, clara e inteligible de danza movimiento terapia podría ser esta: “El uso psicoterapéutico de la danza y el movimiento en un proceso que tiene como propósito promover la integración psicofísica del individuo” (Stanton Jones, 1992).

La Danza movimiento terapia (más conocida como danzaterapia) surgió en los Estados Unidos durante los años 40 de la mano de Marian Chace, bailarina que empezó a trabajar en Centros Psiquiátricos con pacientes que sufrían psicosi y esquizofrenia. Chace desarrolló una amplia metodología, la cual sigue vigente actualmente, y ha servido de base a posteriores investigaciones.

Otros nombres relevantes son: Trudi Schoop, Mary Whitehouse (de formación psicoanalítica influenciada por Jung, desarrollará técnicas de imaginación activa a través de la noción de “movimiento auténtico”), Franziska Boas, Alma Hawkins o Janet Adler.

En el año 1965 se crea en New York la American Dance Therapy Association que actualmente agrupa a más de un millar de danzaterapeutas.
En Europa los países pioneros y con más tradición son El Reino Unido, Francia e Italia, por este orden.
Y en Sudamérica, sin duda el nombre más importante es el de la argentina María Fux.

La Danzaterapia es una profesión con una formación propia que ha creado una síntesis específica partiendo del arte del movimiento y la ciencia de la psicología (básicamente la psicología psicoanalítica, pero también la psicología del arte y de los procesos creativos).

La Danzaterapia ( a partir de ahora DT ) reconoce el valor benéfico y/o transformador de la activitat expresiva y creativa a través del movimiento y la danza.

Este tipo de terapia empieza allí donde las palabras se han terminado, o allí donde aquellas nunca han llegado a estar.

Es importante resaltar que esta actividad expresiva-creativa, se lleva a término en el marco de una relación terapéutica con un profesional especializado en la materia.

La DT trata de combinar aspectos creativos y expresivos con el fin de favorecer el proceso psicoterapéutico y así conseguir la integración física y psíquica de la persona, es decir, establecer una conexión entre las experiencias emocionales, las corporales y las psíquicas.

La DT utiliza el movimiento para conocer y explorar nuevas formas de ser y de sentir, y para acercarse a sentimientos que no pueden ser expresados verbalmente. La DT no dirige ni recomienda qué emociones deben expresarse, ni enseña técnicas de danza o como alguien debe moverse.

El trabajo del terapeuta será interpretar el movimiento y la manera a través de la cual la persona se expressa, mediante sus propias cualidades en el ritmo, espacio, peso, tiempo y fluir, además de tener en cuenta el contenido simbólico latente en cada gesto y movimiento.

La DT ayuda a las personas a desarrollar maneras de defenderse frente a su dolor emocional, y esto se consigue a partir de las relaciones con los otros a nivel no verbal, y con la relación con la / el danzaterapeuta.

La DT no es una psicoterapia verbal, sino que se basa en el movimiento como herramienta para intuir la parte psicológica del individuo. Se trata de un método a través del cual se pueden empezar a tratar las cuestiones interpersonales e intrapsíquicas.


Sus objetivos principales son:

Volver a unir los aspectos psicológicos y físicos de la experiencia emocional a través del movimiento.
Prestar atención a los aspectos creativos del inconsciente como símbolo de las emociones expresadas a través del movimiento, y las nuevas conexiones del incosciente entre ideas.
Conectar movimientos y imágenes.
Utilizar la creatividad para potenciar la salud psicológica.
Hacer consciente el contenido del inconsciente e integrarlo en la conciencia.


Existe en la DT el redescubrimiento del placer del movimiento rítmico y coordinado, el placer milenario del cuerpo que danza, lo cual lleva a un afinamiento del esquema corporal, y positiviza la imagen corporal, es decir, la imagen de uno mismo que se construye en la relación con el otro.

La DT no solo trabaja la parte visible del cuerpo, sino también la parte sensible; esto nos ayuda a mejorar nuestra expresión corporal, favorece la comunicación, la creatividad, la desinhibición y tener un mayor conocimiento de nosotros /as mismos /as.

La DT se apoya en diferentes estímulos: música, voz, color, objetos, naturaleza, imágenes... que nos ayudan a descubrir nuevos movimientos y profundizar en nuestro autoconocimiento.

En España, justo ahora empieza a darse a conocer esta profesión.
El pasado curso 2003-2004 nos graduamos por la Universidad de Barcelona, la primera promoció de Danzaterapeutas (reconocidos oficialmente) en el Estado Español.
Cabe decir que en la Ciudad de Zaragoza se forman Danzaterapeutas desde el año 1997, siguiendo la metodología de María Fux, bailarina y danzaterapeuta Argentina que creó su propio método.

La DT se aplica en diferentes ámbitos (salud mental, educación formal, educación no formal, entorno social, tercera edad, etc.) Qualquier persona con sus limitaciones, pero sobretodo a partir de sus capacidades, potencialidades y creatividad, puede danzar, comunicarse y disfrutar del placer de moverse con libertad, buscando nuevas formas de expresarse y de compartir.

Las sesiones de DT pueden ser grupales o individuales, y se dirigen tanto a adultos como a niños con diferentes tipos de necesidades, ya sean personales, emocionales, educativas, psicológicas, sensoriales, motrices o sociales.
La DT suele ser más efectiva cuando se combina con otros tratamientos o terapias; el trabajo interdisciplinar ayuda a obtener mejores resultados, ya que el enfoque global de la persona permite una profundización más cualitativa y eficaz en la patología o trastorno que el cliente manifiesta.

Por otra parte, la supervisión del propio trabajo del / la danzaterapeuta por otros profesionales del campo con mayor experiencia, és imprescindible para garantizar una buena práctica de la profesión.


Centre d`Harmonització Corporal - Ample, 8, 3er. Reus - Mòbil: 661.526.326 - email: olgavillena@auna.com